Cierra el año en un hotel con salones para eventos

  1. El Año Nuevo empezó a celebrarse el primero de enero a partir del año 45 a.C., esto gracias a la creación de un calendario que se regía por los movimientos del sol.
  2. Los primeros en vivir el primer día del nuevo año son los habitantes de la República de Kiribati. Los últimos en dar las 12 campanadas de Año Nuevo son los residentes de las islas de Niue y Samoa Americana.
  3. En Japón, más específicamente en los templos budistas, el año nuevo se recibe con 108 campanadas (!), que simbolizan todos y cada uno de los defectos del corazón humano.
  4. A lo ancho del mundo se realizan rituales para ahuyentar a la mala energía y recibir abundancia a cambio. En Rumania, por ejemplo, hay personas que suelen disfrazarse de oso para ahuyentar a los malos espíritus con danzas.
  5. En países de Latinoamérica, como México, Chile y Argentina, es común salir a la calle con una maleta, usar ropa interior amarilla o barrer la casa de adentro hacia afuera. Lo que estos rituales tienen en común es el deseo de tener un comienzo lleno de suerte y buenas experiencias.
  6. Gracias a la difusión de las costumbres de la región de Módena, Italia, es tradición comer lentejas en Año Nuevo para traer días llenos de abundancia. Ya sabes lo que dicen, entre más lentejas más riqueza.
  7. No hay un origen claro respecto al brindis de año nuevo, pero el uso de vinos espumosos para su realización está relacionado con las clases altas y, por tanto, con la riqueza. Desde su creación (en el siglo XVII) y hasta hoy en día, la champagne es famosa por su exclusividad; sus burbujas son sinónimo de abundancia y singularidad.